John Stuart Mill fue quizás el primero en señalar que el progreso de la civilización tenía como consecuencia un avance inexorable hacia una medianía. El fundamento de esta afirmación, según este pensador autocrítico de su temprano liberalismo, era el temor a sobresalir. La tendencia actual a evitar los colores en arquitectura, y en otros ámbitos, parece demostrar lo acertado de esta profecía. A veces pareciera que vivimos más que inmersos en una gris dictadura del mercado, en una dictadura del gris.