En La decisión de partir, de Park Chan-wook, se cita una frase de Confucio que dice más o menos así: “Los hombres sabios aman el océano, mientras que los benévolos prefieren las montañas”. Nos encontramos proyectando edificios en ambas geografías, y la disyuntiva confuciana nos interpela. Quizás la opción no sea taxativa, y al menos no lo es para la cultura judeocristiana, en la que sabiduría y bondad se complementan bajo una estricta causalidad. Esperemos que enfrentarnos con el mar y la montaña simultáneamente nos vuelva más sabios y también más bondadosos.
Construidas con una estructura metálica montada sobre un basamento comercial en hormigón armado, se levantan las cuatro torres, que conforman un conjunto que tiene gran visibilidad en el paisaje. Una imagen tecnológica donde el hierro es protagonista y que dinamiza una urbanización con gran futuro.
Proyecto de condominios para + Colonia y Criba, que explota la extraordinaria situación del entorno frente al Río de la Plata, con acceso a las playas de arena, vegetación frondosa y una cantera de aguas cristalinas. Los edificios buscan mimetizarse y dialogar con el paisaje desde su materialidad.
En el bosque y frente al campo de golf, se destaca el emplazamiento oblicuo de esta casa, subrayado por las líneas horizontales. Una materialidad natural y cálida, con especial atención en su inserción en el paisaje. Construida en steel frame, y atenta a la sustentabilidad, la casa se eleva liviana sobre el terreno.