En La decisión de partir, de Park Chan-wook, se cita una frase de Confucio que dice más o menos así: “Los hombres sabios aman el océano, mientras que los benévolos prefieren las montañas”. Nos encontramos proyectando edificios en ambas geografías, y la disyuntiva confuciana nos interpela. Quizás la opción no sea taxativa, y al menos no lo es para la cultura judeocristiana, en la que sabiduría y bondad se complementan bajo una estricta causalidad. Esperemos que enfrentarnos con el mar y la montaña simultáneamente nos vuelva más sabios y también más bondadosos.
Proyecto de condominios para + Colonia y Criba, que explota la extraordinaria situación del entorno frente al Río de la Plata, con acceso a las playas de arena, vegetación frondosa y una cantera de aguas cristalinas. Los edificios buscan mimetizarse y dialogar con el paisaje desde su materialidad.
Dos torres de altura media conectadas por su basamento social, en el cual se desarrollan las actividades comerciales, recreativas y de descanso. Los edificios, ejecutados con materiales cálidos, se elevan sobre el paisaje y se emplazan de manera de aprovechar las vistas hacia el entorno.
Urbano de características suburbanas, un anillo que ocupa casi la totalidad de la manzana, encerrando un espacio interior que se propone como el corazón verde del conjunto. El proyecto busca potenciar las situaciones particulares del emplazamiento con especial atención al paisaje interior del jardín.