John Stuart Mill fue quizás el primero en señalar que el progreso de la civilización tenía como consecuencia un avance inexorable hacia una medianía. El fundamento de esta afirmación, según este pensador autocrítico de su temprano liberalismo, era el temor a sobresalir. La tendencia actual a evitar los colores en arquitectura, y en otros ámbitos, parece demostrar lo acertado de esta profecía. A veces pareciera que vivimos más que inmersos en una gris dictadura del mercado, en una dictadura del gris.
En el bosque y frente al campo de golf, se destaca el emplazamiento oblicuo de esta casa, subrayado por las líneas horizontales. Una materialidad natural y cálida, con especial atención en su inserción en el paisaje. Construida en steel frame, y atenta a la sustentabilidad, la casa se eleva liviana sobre el terreno.
El hotel que proponemos para el centro de la ciudad de Mendoza busca ofrecer un alojamiento de calidad, que cubra una necesidad que vemos insatisfecha: la de un hotel de marca que se ubique por debajo de una propuesta de lujo, pero bastante por encima de otras ofertas hoteleras que tiene hoy la ciudad. Creemos que entre el nivel alto y la restante oferta existe un hiato que nuestra idea estaría en grado de cubrir con éxito. A eso apuntamos con un proyecto que desde su arquitectura hable con simplicidad y eficiencia para comunicar con claridad sus ventajas.
La disposición de la planta quebrada, en referencia al paisaje propio de la geografía de montaña, disminuye la linealidad de los pasillos, y su distribución en bloques separados permite entradas de luz que irrumpen en los recorridos permitiendo grandiosas vistas hacia ambos lados.